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Visita del Padre Walter

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Jesus Niño

 

Visita del Padre Walter
Visita del Padre Walter

Este viaje sería de 14 días a otro continente, y muchos de los participantes se conocían muy poco entre sí. Todos estaban con frío, todavía con sueño, equipados con grandes maletas  y un mismo deseo: visitar las familias  Kolping en Misiones, la segunda  Provincia más chica de Argentina, con las cuales hay  desde hace muchos años, un estrecho y fraternal contacto.
Muchas ayudas e importante apoyo financiero fueron realizadas por las familias  Kolping de Miesbach y Toelz-Wohlfratshausen a las Familias Kolping de Misiones.
Un visitante particularmente destacado del grupo era el diputado del EU Alexander Radwan. Después un vuelo de 24 horas con cambio de avión en San Pablo, Brasil,  llegamos a las 4 a la mañana a  Iguazú, nuestro primer destino. Después un viaje cómodo en un avión grande de la Lufthansa, el poco lugar en el  avión  de la línea regional, nos pareció un poco alarmante. Sobre todo el aterrizaje del avión encima de la pista que parecía demasiado corta y poco iluminada, pareció temerario. Pero una oración que salió de nuestros labios ayudó a llegar seguramente.
Cuando bajábamos del avión, los 28 C  de calor con mucha humedad nos pareció como un golpe. Así cambiamos en un día, la nieve de Baviera por el clima subtropical de Argentina, del invierno al verano extremo. En el aeropuerto ya estaba esperándonos un moderno colectivo. El nos llevó rápidamente a nuestro hotel “Carmen”. Como estuvimos tan cansados, el ruido de los ventiladores prendidos no podía molestarnos. Nos dormimos inmediatamente.
Para los siguientes días teníamos un enorme programa. Todas las actividades estuvieron  relacionadas con las Familias de Kolping de Misiones. Allí se trabaja con una participación inaudita en diversos proyectos sociales.
Así fuimos al día siguiente, después de las oraciones de la mañana, a Puerto Rico, para visitar el Hogar de Niños. Allá viven niños que fueron abandonados por sus padres, o no reunían las condiciones que ellos necesitarían para crecer, o niños que fueron maltratados. Esos chicos son de la región de alrededor de Puerto Rico. Ahora están en el hogar y pueden vivir  en un lugar seguro con el amor del las madres de las casas. Ellos reciben también una buena formación escolar y alimentación.
Todos hemos sido recibidos con mucha alegría. Con banderitas en sus manos los niños y las madres de las casas nos esperaban a la entrada del hogar. Por suerte el padre Walter  ya nos había enseñado el ritual de saludar en Argentina. Sino nosotros habríamos actuado en una forma muy alemana, demasiado fría y distanciada. Con esta bienvenida cariñosa nos sentimos muy pronto como en nuestro propio hogar. Los niños nos han tratado como si nos conocieran desde siempre.
En el Hogar ya nos esperaban las diferentes familias que nos hospedarían. En cada una de esas familias nos íbamos a quedar durante los próximos días. La mayoría de ellos provienen de inmigrantes alemanes. Fue una sorpresa para nosotros cuando ellos nos saludaron en alemán.
A la mañana del día siguiente hubo un encuentro con el Intendente a cargo, el Dr. Jorge M. Vercelli. Con palabras muy cordiales  nos dio la bienvenida a su ciudad. El estaba muy contento que Alexander Radwan, un diputado de la Unión Europea, haya hecho el fatigoso viaje  para compartir su tiempo con nosotros, y para conocer las condiciones de  vida en Puerto Rico. Radwan le contestó que la solidaridad era la garantía  para la paz y el acercamiento de los pueblos. Hubo intercambio de regalos  y también  un plato con el escudo de Fischbachau,  decora ahora la pared posterior de la silla del Intendente.
Luego compartimos la comida en las casas del Hogar con los niños y las madres,  una comida deliciosa hecho por ellas con amor. Se presentó Raimundo Hillebrand, un argentino descendiente de alemanes, quien está a cargo del Hogar con increíble empeño personal. El también se había ocupado de la organización de nuestro viaje. Toda la tarde jugamos con los niños, que buscaron el contacto con los visitantes.
Aún un partido de fútbol tuvo lugar, con 40 C a la sombra, que ganaron los argentinos con una diferencia muy grande (14: 4).
A la tarde nos encontramos con los jóvenes voluntarios (MAZler), quienes vienen de la organización de la Parroquia del P. Walter Waldschuetz, y de Kolping de la región de Miesbach y Bad Toelz-Wolfratshausen, y que están un año voluntariamente en Argentina para ayudar en proyectos  Kolping en Misiones. Ellos cuidan por ejemplo a niños y familias, ayudan en comedores, dan clases, hacen trabajos diarios, como reparaciones o buscan donaciones de carne o verdura en mercados públicos. Ellos nos contaron de la gran cordialidad que la gente de acá les da, contaron su experiencia positiva, realizando un servicio que realmente tiene sentido para ellos.
Por supuesto algunos también piensan a veces en su patria, o en su cama suficientemente larga  con buenos colchones.
Al día siguiente visitamos las Cataratas de Iguazú, sin duda uno de los fenómenos de la naturaleza más impresionantes.
En esa parte de Argentina todo está preparado para los turistas. La cola de turistas es dirigida encima de senderos por la selva hasta encontrar los Saltos. Estos son un fenómeno de la naturaleza enorme de 2,7 km largo y 72 metro alto.
También son ofertados vuelos de helicópteros sobre el impresionante agua.
También hemos visitado otras cosas dignas para ver: las Reducciones de Jesuitas en San Ignacio, San Miguel y Santa Maria. Se podía escuchar un canto de los indios cuando llegamos a las ruinas de Santa Maria.
Allá, donde habían vivido 5000 felices Guaraníes  por 150 años,  protegidos  por los Jesuitas contra los cazadores de esclavos, transitábamos ahora sobre un terreno de sólo pasto, vacío, como sobre un cementerio.
Las Ruinas nos contaron de la grandeza y del bienestar de esta comunidad, pero también contaron de destrucciones, de la avidez y del desprecio de los hombres, de los conquistadores blancos. Estos no querían renunciar a los baratos esclavos y fogonearon la expulsión de los Jesuitas ante el Rey de España. Así  se destruyó una sociedad floreciente. En total, 30 de estas reducciones fueron destruidas.
En los días siguientes visitamos otras instituciones  Kolping. Así por ejemplo disfrutamos las delicias argentinas del curso de cocina, que está apoyado con recursos de la fundación  Kolping Holzkirchen. Fue impresionante ver con que motivación los 15 mujeres y chicas (también en Puerto Esperanza) trabajaban, aunque no había suficiente equipo de cocina, y cómo las instructoras cuidaron a sus alumnos.
Parecidas ofertas de formación de Kolping vimos también en los siguientes días en Jardín América, en Garuhapé y en San Ignacio.
El objetivo de Kolping es hacer posible el trabajo para jóvenes junto con la comunidad. Como es imposible para una institución sola  realizar este objetivo, se colabora con la comunidad.
Se ofrecen tres diferentes formas de cursos: la formación de profesiones que son necesarios en el pueblo mismo. Así se pretende crear una clase media que hasta ahora casi no hay. Las formaciones son de la carpintería, de metalúrgica, de electricidad,  de costura, de panadería, de computación.
La otra forma es ofrecer clases particulares para alumnos de escuelas, clases de alemán, perfeccionamientos para ejecutivos y cursos para la enseñanza política y religiosa.
La tercera forma es ofrecer cursos, en los cuales se trata de la enseñanza sobre los alimentos. Por ejemplo se aprende cómo producir miel, cómo se cultivan plantas en una huerta o cómo se crían gallinas.
Según el informe del intendente de Puerto Esperanza, hay una posibilidad de 4:1, que las personas, que tienen una formación como ésa, van a encontrar trabajo.
Pero también pudimos observar con asombro otros proyectos, que Kolping había iniciado. Así nosotros nos asombrábamos mucho cuando vimos dos coches de Bomberos del “Landkreis Miesbach” en ocasión de una visita a los bomberos de Capioví. En Alemania estos coches fueron puestos fuera de servicio, pero ahora los autos son bien cuidados por los bomberos de Capioví. Uno de estos coches lleva el nombre de “Padre Walter“y ese nombre también está escrito sobre el Camión.
Mirando en todas las caras, se podía notar el orgullo que tienen los bomberos, de ser ahora una de las pocas comunidades en Misiones, que no dependen de un coche de bomberos del Estado, que además se encuentra a muchos kilómetros de distancia.
Finalmente queremos mencionar a tres personas que nos han impresionado mucho:
Una persona es el Obispo Estanislaus Kreutz, quien insistía, después de habernos llamado, en mostrarnos su Catedral en Sao Miguel (Brasil) personalmente. Con sus 80 años él pone todavía mucho empeño en su servicio en su diócesis.
Otra persona es el “Steyler“ padre Juan Markieviez, quien fundó en el año 1973 el proyecto de ayuda “Villa Cabello“. Así hoy este proyecto se ocupa de varias escuelas, talleres de aprendizaje, iglesias, centros de salud y comedores en Misiones.  El Padre Juan fundó y acompañó varios proyectos de Kolping en toda la Provincia de Misiones. Con él, que tiene a pesar de su edad, todavía un gran espíritu emprendedor y mucho humor, junto con su comunidad, pudimos preparar una Misa alemana-argentina. El Padre Juan concelebró la misa junto con Padre Walter Waldschuetz de Holzkirchen.
La oración siguiente también proviene del Padre Juan: “Si quieres ayudarle a un hombre para un día, pues dale pan. Si quieres ayudarle al hombre para más tiempo, pues dale una casa; pero si quieres ayudarle para toda su vida, pues dale educación.”
Al fin debemos también mencionar a Doña Betty, quien cocina voluntariamente desde hace muchos años, cada día, para 250 personas en un comedor cerca de la Capilla Medalla Milagrosa en Posadas. La encontramos parada detrás de sus ollas y su horno, haciendo un calor casi insoportable, pero igual está riendo.
La visita a Misiones, que duró dos semanas, seguramente no fue un viaje de vacaciones, sino mas bien un descubrimiento diario de situaciones de pobreza y miseria económico-social, pero también un encuentro con gente,  que pone en la práctica lo que nos quiere decir la Biblia en la Sermón de la Montaña. Admirando, nosotros podíamos darnos cuenta, lo que la solidaridad cristiana efectúa  en una comunidad, y de qué manera razonable y rentable son aplicadas las donaciones financieras de Alemania. Por un lado vimos la necesidad, pero por otro lado también vimos los ojos de niños que pueden tener confianza en el futuro.
Particularmente queremos agradecerle al Padre Walter, que estaba dispuesto las 24 horas del día para nosotros, y para la gente de Misiones. Los muchos reconocimientos que fueron hechos para él, en los distintos lugares de las Familias de Kolping en Misiones, demuestran cuánto su trabajo y el trabajo de de sus colaboradores en Alemania, son estimados aquí.
Le deseamos al Padre un tiempo de tranquilidad y reposo, luego de las fatigas del viaje, un deseo que es probablemente apenas realizable para él.
Además queremos agradecerle cordialmente a Maria Thanbichler, quien tan prolijamente había preparado el viaje, y se ocupó pacientemente de las muchas preguntas y preocupaciones
que tenían, sobre todo, los participantes del viaje que nunca habían estado en Misiones.
Y por último, le agradecemos a Franz Spaeth, que traducía incansablemente para nosotros.
A ellos les deseamos un buen tiempo de reposo en Holzkirchen.
Todos fuimos visitantes bienvenidos en las familias  Kolping argentinas y por eso la despedida fue dura. Con melancolía cantamos al fin esta canción  :

„Möge die Straße uns
und der Wind in deinem Rücken sein.
Sanft falle Regen auf Deine Felder
und warm auf Dein Gesicht der Sonnenschein
Und bis wir uns wiedersehen
halte Gott Dich fest in seiner Hand."

(Que la calle nos lleve juntos)
(que sople el viento en tu espalda)
(que caiga suavemente la lluvia sobre tus  campos) 

(y el tibio sol  sobre tu cara)
(Y hasta que nos veamos otra vez)
(que Dios te sujete fuerte con su mano

 


Fundación Beato Adolfo Kolping (FUNBAK)
Constitución 75. Tel/Fax: (03743)420571
Puerto Rico Misiones Argentina
Kolpingargentina@prico.com.ar